Un día pensé ser muchas cosas... otro día me prometí cumplir al menos una de ellas.
Me dije que quería ser una profesional, que quería construir edificios altos y bonitos. Le prometí a mis padres escribir cartas de disculpas como si fueran una página de la Biblia desde que tenía 8 años... nadie se imaginaba que iba a escuchar música pesada cuando por fuera mi cara tarareaba una obra en bruto de Franz Liszt.
Todo eso que me prometí ser, eso soy hoy.
Todo eso que llegó sin esperarlo, lo acepté.
Todo eso que odias... eso soy yo.